En agosto y septiembre la red pasó de 740 a 1.310 miembros. Este segundo reporte mira si lo que mostró el primero se sostuvo con tanta gente nueva: qué largo de día se elige, cómo se automatiza y qué tan cerca está cada cultivo del ambiente que se propuso.
Cubre dos meses porque el reporte de septiembre no salió. Juntarlos deja la serie sin huecos.
| Dato | #1 · al 31 jul | #2 · al 30 sep |
|---|---|---|
| Miembros | 740 | 1.310 |
| Zonas activas | 918 | 1.555 |
| Fotoperiodos configurados | 275 | 440 |
| De ellos, de más de 24 horas | 55% | 52% |
| Sensores | 133 | 298 |
| Zonas con clima evaluado | 53 | 156 |
| Tiempo con la humedad en zona crítica | 25,0% | 19,6% |
| Cosechas con rendimiento cargado | 1 | 3 |
Cada sección se calcula sobre las zonas que cargaron ese dato, y son subconjuntos distintos: 440 tienen fotoperiodo configurado, 156 tienen clima evaluado, 131 describieron su luz, 120 describieron el sustrato. Sobre 1.555 zonas activas, siempre es una parte.
Esa parte no es una muestra al azar. Quien conecta sensores, describe su sala y lleva diario es, casi por definición, quien cultiva de forma más metódica. Es razonable esperar que la red completa se parezca menos a estos números que lo que sugeriría el tamaño de cada corte. Cada gráfico aclara sobre cuántas zonas se calcula, y conviene mirarlo.
Agosto trajo 302 altas y septiembre 268: un ritmo parejo, por encima de julio y lejos del pico de junio. En septiembre iniciaron sesión al menos una vez 466 miembros, el 36%; en agosto, con una red más chica, habían sido también 466, el 45%.
La proporción que mide crece más rápido que la red. De las 1.555 zonas activas, 460 tienen equipo conectado, 370 llevan diario y 211 tienen un sensor asignado: el 14%, contra el 11% de julio. El resto del reporte habla de ese subconjunto instrumentado, que es el que deja datos.
El mapa se actualiza todos los días, así que no corresponde a la ventana del reporte: muestra dónde está la red hoy. Agrupamos por ciudad y sólo aparece un punto cuando hay al menos cinco miembros; el punto va al centro de la ciudad, nunca sobre una instalación. Al costado, en cambio, va dato congelado del reporte: qué ciclo de luz configura cada región, que es lo que el mapa no puede contar.
El mapa no pudo cargarse. Los totales por país siguen disponibles en la lista.
Se agrupan las regiones que por separado no llegan al mínimo de casos que publicamos. Base: 433 de las 435 zonas activas con fotoperiodo; de dos no se pudo determinar la región.
Los datos se muestran agrupados y pueden actualizarse con cierto retraso. Las ciudades o regiones con menos de 5 miembros se agrupan u ocultan. No publicamos la ubicación ni la actividad de ninguna persona.
Supercycler deja definir un ciclo de luz de cualquier duración, no sólo de 24 horas, y la pregunta que ordena este reporte es qué hace la gente con esa libertad. Con 165 fotoperiodos más que en julio, la respuesta casi no se movió: 228 de los 440 configuran un día de más de 24 horas.
440 fotoperiodos configurados
308 zonas
127 zonas
La proporción bajó un poco, de 55% a 52%, y la razón está en los que llegaron: de los 165 fotoperiodos de más que hay desde julio, 76 son de día largo, el 46%. Siguen siendo casi la mitad, pero menos que los primeros en llegar.
Por etapa, el día largo es el 50% en vegetativo —venía de 57%— y el 55% en floración, donde no cambió. Por región se emparejó: el Cono Sur está en 51% y Europa del Sur en 52%, y el resto del mundo, que en julio estaba en 71%, bajó a 64% con más zonas. Ahí el #1 decía que la diferencia era frágil, y lo era.
Todo este corte habla del ciclo que cada zona tiene configurado. Que la luz efectivamente lo siga es otra cosa. De las 225 zonas activas con un día de más de 24 horas, en 116 la plataforma prende y apaga la luz; en 66 la luz está en modo manual —la lleva el grower o un reloj propio— y 43 todavía no tienen una luz principal registrada.
En esas 109 el ciclo está declarado, pero no podemos confirmar que se cumpla. En los días de 24 horas la proporción accionada es menor todavía: 80 de 205. Tiene sentido: un temporizador común sabe hacer 24 horas y no sabe hacer 26.
Un fotoperiodo son dos números: horas de luz y horas de oscuridad. Hay 46 combinaciones distintas en uso; estas siete cubren 378 de las 440 zonas:
13 horas de luz y 13 de oscuridad, en un día de 26, sigue siendo la configuración más usada y por más distancia que en julio: 155 zonas, casi el doble que el 12/12 (87) y más del doble que el 18/6 (70). Entre las que suben aparece el 20/4 de vegetativo, con 14.
308 zonas · el clásico es 18/6
127 zonas · el clásico es 12/12
El cambio del período está en la columna de la derecha. En julio el 12/12 encabezaba la floración, 22 contra 19. Hoy el 13/13 está primero, 42 contra 40. Dos zonas de diferencia no son una tendencia y pueden darse vuelta el mes que viene; lo que sí se ve es que las zonas que pasaron a floración en estos dos meses no volvieron al 12/12.
En vegetativo el 13/13 le sigue ganando al 18/6, 110 contra 64. El patrón del #1 se sostiene: quien adopta el supercycle no alarga la luz, reparte mitad y mitad y estira el ciclo entero.
Después de 24 y 26 horas la cantidad cae rápido. Los largos que tienen menos de cinco zonas van agrupados al final, desde un ciclo de 2 horas hasta uno de 56.
Un protocolo es el calendario de tareas del cultivo. Hay 376 diarios abiertos —204 de ellos nuevos en estos dos meses— y 345 tienen un protocolo asignado, el 92%. Estos son los más elegidos:
En julio el más usado era el de vegetativo. Ahora lo pasaron los dos de floración, que juntos suman 184 diarios contra 81. Cuadra con el calendario: junio fue el mes del pico de altas, y esos cultivos son los que deberían empezar a traer cosechas.
La actividad acompaña: en dos meses se completaron 3.145 tareas de protocolo y se escribieron 1.351 entradas de diario, más del doble de lo acumulado hasta julio. Los protocolos de técnica y los modificadores siguen casi sin uso: cuatro diarios en total.
131 zonas describieron su luz en My Lab, más del doble que en julio, y declararon 624 luminarias.
624 luminarias declaradas en 131 zonas
El LED sigue en el 90%: 563 de 624 luminarias. El resto mezcla sodio, haluro, LEC y modelos que no se pueden clasificar por el nombre, ninguno con casos suficientes para publicarlo por separado.
El grueso sigue entre 300 y 600 W, pero el grupo de arriba creció: 39 zonas superan los 1000 W, el 30% de las que cargaron el dato. La potencia declarada suma 166,5 kW, y 130,5 kW de ellos están en zonas con un fotoperiodo configurado.
La luz sigue siendo el primer equipo que se conecta, con 381 de 677. Pero el clima ya no es marginal: entre ventilación, extracción, deshumidificadores, humidificadores, calefactores y enfriamiento hay 188 equipos.
De los 677 equipos activos, esto es lo que decide cuándo se prende cada uno:
Las reglas de sensor se triplicaron: de 28 en julio a 92. Los 310 equipos sin regla en la plataforma no están apagados ni necesariamente se prenden a mano: 177 son luces —muchas con su propio reloj, como se vio en la sección 2— y 64 son bombas, que se manejan desde los programas de riego, que van por otro lado.
Los 188 equipos de clima:
Siete de cada diez equipos de clima ya responden a algo: a un sensor, a un horario o a la luz. Quedan 53 sin regla. Es lo que más cambió desde julio y se conecta con la sección 8, donde la humedad —lo que más cuesta sostener a mano— es justamente lo que mejoró.
298 sensores, más del doble que en julio. Un mismo aparato suele medir más de una cosa:
Temperatura y humedad de aire cubren casi todo. Lo que en julio casi no se medía se triplicó: 42 sensores de humedad de sustrato y 28 de CO₂. Siguen siendo pocos, pero es la base que va a permitir mirar el riego en los próximos reportes.
120 zonas describieron su sustrato en detalle, contra 49 en julio. Sigue siendo el corte más chico del reporte y el más específico.
112 de las 120 zonas cargaron este campo
104 de las 120 zonas cargaron este campo
En julio no había un medio dominante. Con más zonas aparece uno: el coco, con 34, por delante del compost y la turba. La otra mitad del cuadro casi no se movió: el 43% describe su sustrato como vivo o biológicamente activo (47% en julio) y el 16% trabaja en inerte.
Las cuatro primeras siguen siendo biológicas y la trichoderma subió al segundo lugar. Los minerales de corrección quedan bastante más atrás, igual que en julio.
En los dos meses hubo 828 escaneos de salud hechos por 193 growers: casi tantos como en los tres meses anteriores juntos.
Lo que sigue son sospechas, no diagnósticos. El análisis lo hace un modelo de IA sobre una única foto, sin muestra de suelo ni de tejido: acierta lo suficiente como para orientar, no como para confirmar.
828 escaneos de 193 growers
El reparto es casi el mismo que en julio. Tres de cada diez escaneos no encuentran nada, y el sistema sospechó una deficiencia nutricional en el 45% (49% en julio). Las plagas, juntas, son el 8%.
Sobre los 373 escaneos con deficiencia, contando cada vez que un nutriente aparece nombrado:
Magnesio y nitrógeno siguen al frente. Igual que en julio, la mayoría de los diagnósticos —240 de 373— nombra más de un nutriente, porque en una foto se parecen; 112 apuntan a uno solo y 21 no especifican cuál.
63 de los 828 escaneos terminaron en una plaga o un hongo:
Los ácaros siguen siendo la plaga dominante, con 49. Los hongos y manchas foliares bajaron de 19 a 9. Trips, mosca blanca y pulgones siguen sin llegar al mínimo por separado.
164 trampas en 88 zonas, tres veces más que en julio. Cada número es un insecto contado, no una foto:
La mosca blanca sigue dominando las trampas, con 800 individuos, y aparecen los trips con 205. Como en julio, la trampa y el escaneo miden cosas distintas: la trampa cuenta lo que vuela por la carpa, el escaneo lo que ya está sobre la hoja. Por eso la mosca blanca llena trampas y casi no aparece en los escaneos, y los ácaros, que no vuelan, hacen lo contrario.
La mayoría de las fotos de trampa —136 de 164— no encontró ni mosca blanca ni trips.
En dos meses, 269 growers abrieron 700 conversaciones con el asistente y escribieron 5.057 mensajes, el doble de lo que se había escrito en los tres meses anteriores. Igual que en el #1, no leemos lo que escribieron: miramos qué herramienta ejecutó el asistente para responder. Fueron 1.575 ejecuciones.
1.575 herramientas ejecutadas · 269 growers
El estado de la zona sigue primero, pero bajó de casi la mitad a un tercio. Lo que creció es otra cosa: 384 ejecuciones, una de cada cuatro, terminaron en un cambio propuesto —cambiar el fotoperiodo, arrancar un cultivo, asignar un protocolo, cargar datos de la zona—. En el #1, con la misma regla, eran 81 de 1.538: una de cada veinte.
La IA no ejecuta esos cambios por su cuenta: los prepara y el grower decide si los confirma. Esos pedidos vinieron de 82 growers distintos.
Buscar en la documentación pasó al primer lugar y es, otra vez, la consulta que llega a más growers distintos: 128. Detrás de las consultas de estado aparecen las de acción: 73 pedidos de cambio de fotoperiodo, 66 cultivos arrancados desde el chat y 49 pedidos de soporte abiertos por esa vía.
No leemos ni clasificamos el contenido de las conversaciones. Todo este corte sale del nombre de la herramienta que el asistente ejecutó, que es un dato del sistema y no del texto de nadie.
Cada zona tiene dos rangos definidos por su grower: uno ideal y uno crítico. Sobre 29.411 días completos de 156 zonas —tres veces más zonas que en el #1—, así se repartió el tiempo.
El #1 dejó la humedad crítica como línea base: 25% del tiempo. En este período bajó a 19,6%, y las tres métricas pasaron más tiempo en su rango ideal. Pero el promedio de toda la red se mueve también porque entraron zonas nuevas, así que la comparación que importa es otra:
| Las mismas 42 zonas | En rango ideal | En zona crítica |
|---|---|---|
| Humedad · may-jul | 38,8% | 26,0% |
| Humedad · ago-sep | 46,4% | 22,0% |
| Temperatura · may-jul | 45,8% | 7,8% |
| Temperatura · ago-sep | 48,4% | 8,1% |
En las zonas que estaban en los dos reportes la humedad también mejoró: ocho puntos más en el rango ideal y cuatro menos en zona crítica. La temperatura casi no se movió. Las zonas que se sumaron en agosto y septiembre arrancaron mejor que las viejas: 17,8% de humedad crítica.
El 86% de las zonas con fotoperiodo está en el Cono Sur. Julio es pleno invierno ahí y septiembre ya es primavera: el aire de afuera cambia, y con él lo que cuesta sostener adentro de una carpa. Una mejora de cuatro puntos en la humedad crítica es compatible con que la red esté manejando mejor el clima —la sección 4 muestra que lo automatiza mucho más— y también con que simplemente cambió la estación.
Con dos períodos no hay forma de separar las dos cosas. Hace falta un año entero, o comparar contra zonas del hemisferio norte, que hoy son muy pocas. Mientras tanto lo publicamos como lo que es: un movimiento en la dirección correcta, sin causa probada.
El 0,6% de VPD crítico sigue describiendo la configuración y no el cultivo: casi nadie configura un rango crítico de VPD.
Todo lo anterior es una foto cerrada al 30 de septiembre y no cambia más. Lo que sigue es lo contrario: se recalcula todos los días, así que no lleva la misma fecha que el resto del reporte y no sirve para citar el período.
Cada mes reunimos la actividad que quedó registrada en la red: ciclos iniciados, nuevos miembros y registros de cultivo. Las series se mantienen separadas para que cada número responda a una sola pregunta y se pueda leer con claridad.
Cuando una zona está conectada, el sistema puede leer su ambiente, decidir una respuesta y enviarla al equipo correspondiente. Estas cifras muestran cuánto se mide, cuántas acciones se ejecutan y cuántas decisiones se verifican en los cultivos de la red. No son promesas: son registros de actividad.
Promedio de los últimos 30 días. La página se actualiza automáticamente a partir de los registros reales del sistema.
Conectar un equipo transforma una rutina en un proceso que se puede medir y repetir. Desde ese momento, el sistema puede registrar el ambiente, ejecutar acciones y dejar evidencia de lo que pasó.
La pregunta de fondo —si un día de 26 horas rinde distinto que uno de 24— necesita cosechas cerradas y con el rendimiento cargado. Las cosechas empezaron a llegar; los gramos, no.
| Dato | #1 | #2 | Cuánto haría falta |
|---|---|---|---|
| Cultivos con fecha de cosecha | 9 | 25 | 14 con fechas consistentes |
| Cosechas con rendimiento cargado | 1 | 3 | Unas 30 por grupo para comparar |
| Cierres completos de cultivo | 3 | 17 | Es el formato que habilita la comparación |
| Mediciones de potencia de la red | 0 | 0 | La integración existe y nadie de la red la usó |
Los cierres completos de cultivo pasaron de 3 a 17, de 14 growers distintos: el formato se empezó a usar. Pero sólo 3 cosechas tienen los gramos anotados, y con eso no se compara nada.
Tampoco publicamos todavía duración media de ciclo. De los 25 cultivos con fecha de cosecha, 8 tienen la cosecha el mismo día del inicio o antes, y 9 siguen marcados como activos. Y entre los 14 consistentes hay ciclos de 16 días, que con toda probabilidad son plantas que se empezaron a registrar ya crecidas. Es el mismo problema que señaló el #1 y todavía no está resuelto del lado nuestro.
La base observacional, en cambio, creció: 228 zonas con día largo y 207 con día de 24 horas cultivando en paralelo. No es un ensayo controlado, pero las cosechas de fin de año van a caer sobre dos grupos grandes.
Los datos se toman de los cultivos de la red y se agregan antes de publicarse. Las reglas son las mismas del #1, y es lo que permite poner un reporte al lado del otro.
No se nombra ningún fabricante de equipos, fertilizante, criadero ni protocolo comercial. Qué equipamiento usa la red no es información pública.
Todo lo publicado son totales y promedios, y ningún grupo con menos de cinco casos se abre. Ningún número corresponde a un miembro ni a una zona en particular.
Los datos del período van del 1 de agosto al 30 de septiembre de 2026 y no se modifican después. Las correcciones se publican como fe de erratas fechada.
Cada número proviene de una consulta guardada junto al reporte. Las definiciones y los denominadores están en el anexo de metodología.
Las altas, los escaneos, las consultas y el ambiente cubren del 1 de agosto al 30 de septiembre. Las configuraciones —fotoperiodos, equipos, sensores, luz y sustrato— son una foto del día en que se corrió el reporte, el 4 de octubre, igual que el #1 se corrió unos días después de su cierre.
Cambió una medición: la actividad de miembros ahora cuenta quién inició sesión en el mes, y no la fecha del último ingreso. Recalculado así, julio da 303 en lugar de 306. El anexo explica por qué.
Los diagnósticos de la sección 6 son lecturas automáticas de una foto, no un análisis de laboratorio. Quedan excluidas las cuentas automáticas que crean las tiendas de aplicaciones.
El anexo de metodología tiene la definición de cada número, sobre cuántos casos se calcula y el registro de correcciones. El reporte #1 sigue publicado tal como salió.
El próximo reporte sale a principios de noviembre y cubre octubre. Si querés que te avisemos, escribinos por el formulario de acá abajo.
Con el #2 cada número tiene contra qué compararse. Cada zona que empieza a medir y cada cosecha que se carga con sus gramos hacen que el próximo diga algo más.